Pero que no te engañe su origen: a pesar de ser una ciudad reciente y planificada desde cero, está repleta de historia, museos espectaculares e instituciones que, además de afianzarla como centro político y de poder del país, la convierten en una excursión perfecta desde Nueva York.
Lo primero que debes saber es que Washington DC no es uno de los 50 estados de Estados Unidos. Para distinguir la ciudad presidencial de los demás states, se la considera un Distrito federal.
El nombre es en homenaje a George Washington, el primer presidente de Estados Unidos y uno de los padres fundadores del país, y DC significa District of Columbia (distrito de Columbia).
Pero el presidente Washington es un personaje tan querido, que la capital no es la única que le rinde honores.
En Estados Unidos existe un estado llamado Washington, pero cuidado… ¡se encuentra en la costa oeste y hace frontera con Canadá!
El Capitolio
Desde funerales de estado hasta la investidura presidencial, algunos de los episodios clave del país tienen lugar allí.
La Casa Blanca
Visitar la Casa Blanca por dentro no es posible para extranjeros en estos momentos, así que tenemos que conformarnos con verla desde fuera.
Para los ciudadanos americanos, según la web oficial, los tours son gratuitos, pero hay que reservarlos con meses de antelación escribiendo a un representante del Congreso.
El monumento a Washington
El obelisco se inauguró en 1885 para conmemorar a George Washington, primer presidente de Estados Unidos y una de las figuras más queridas por los estadounidenses gracias a su papel decisivo en la historia del país.
Hasta hace poco, era posible visitar el monumento a Washington y subir hasta un observatorio con vistas panorámicas de la capital. Sin embargo, en estos momentos está cerrado al público hasta 2019 por reformas en el sistema de ascensores.
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